Fionna no dijo nada. Sólo siguió mirándole, y se preguntó entonces qué haría sin él, sin su sonrisa, sin la mirada franca de aquellos chispeantes ojos azabache, sin la suavidad de su voz. Y tuvo que admitir que, tras la discusión con su familia, era Marshall el único que le parecía cercano y real. Él era lo único que le quedaba.
Sintió el impulso de abrazarle, pero se contuvo. Sabía por experiencia que a él no le gustaba que lo tocasen.
Se preguntó el por qué, y una súbita sospecha atenazó su mente. Alzó la mano lentamente para acariciar la mejilla de su amigo. Él pareció dudar un momento, pero no se apartó.
Y la mano de Fionna atravesó limpiamente el cuerpo de Marshall, como si él no estuviese allí.
La niña sintió un terror irracional, movió el brazo en un desesperado intento de tocar algo, pero la figura de Marshall, aunque era perfectamente visible, parecía tan incorpórea como la niebla.
Fionna gimió, y sus deseos de abrazar a Marshall, de retenerlo a su lado, crecieron hasta hacerse insoportables. El niño entendió lo que le pasaba por dentro, y le dirigió una mirada apenada.
-Existo en un plano diferente al tuyo -dijo-. Lo siento, no puedo hacer nada. Podemos estar eternamente juntos, y eternamente separados.
Fionna gimió de nuevo. Ella era una simple campesina que no podía comprender aquellas sutilezas. Y solo tenía diez años.
Se acurrucó bajo su manta y le dio la espalda a Marshall, mientras su mirada se perdía entre las estrellas que se veían a través del ventanuco. De pronto sintió algo tras ella, y necesitó volverse para saber que Marshall estaba echado a su lado. Incluso sintió el brazo de él rodeándole la cintura. No lo notaba como algo corpóreo, sino como una parecida al roce de la brisa, a la calidez de un rayo de sol, a la frescura de un día de lluvia. Sin embargo, la reconfortó infinitamente. Suspiró, y se acurrucó junto a Marshall. No podía tocarlo, pero podía sentirlo, y toda su alma respondía ante aquella presencia.
-No me dejes sola, Marshall -suplicó en susurro -. No me dejes nunca.
-Nunca -prometió el muchacho, y su voz sonó muy cerca del oído de Fionna, en lo más hondo de su mente y en lo más profundo de su corazón.
Glow by glutamine (uno de los vocaloid)
es hermoso quiero llorar de la emocion ternura y de ser casi identificada con esta historia :'c
tengo muchos amigos pero aun asi me siento sola & el chico que me gusta y ademas que es mi mejor amigo se fue de mi ciudad T-T
pero aun asi me gusto buen trabajo :')
Gracias